Mujeres que Empoderan: Eugenia Gutiérrez

En ocasión del Dia de la Mujer, seguimos presentándote a las mujeres con las que trabajamos y que ,desde la Pampa a la Puna, trabajan empoderando a las mujeres de su comunidad, creando grupos de trabajo, realizando sueños.

Eugenia preside la cooperativa PUNHA, donde cerca de 75 mujeres y unos 8 hombres, han revalorizado el hilado y tejido artesanal, como parte del legado ancestral de su cultura. Esto sucede desde hace 30 años, cuando las fuentes laborales de esa época -el trabajo con el azucar, tabaco y minería-comenzó a escasear y hubo que pensar en otras cosas.

Conversamos brevemente con ella y aquí nos cuenta un poco más sobre su trabajo con las mujeres de la Puna y cómo ve el rol de la mujer.

WhatsApp Image 2019-02-28 at 2.45.27 PM-3O: Qué cambios crees que hiciste en las vidas de otras mujeres?

EG: Yo creo que el cambio que hice es importante porque al ver que una mujer es esta al frente, sale y esta al frente de su trabajo además de su hogar, porque es difícil, o sea, salir del hogar, tener los hijos principalmente, tener el marido, y poder estar en una cooperativa donde hay un montón de cosas para hacer, un montón de trabajo. No es fácil estar fuera de la casa entonces creo que el ejemplo de la mujer es poder decidir “bueno si ella puede yo también puedo”. Creo que eso es lo más importante que hizo un cambio hacia la mujer. A mí me parece bueno que ellas siguieron mi ejemplo, y muchas de ellas han logrado salir desde la casa, para ver mejor más que nada, lo económico y lo social.

O: De qué estás orgullosa en tu trabajo?

EG: En mi trabajo estoy orgullosa de haber cumplido la meta de poder vivir de nuestra producción, crear nuestra fuente de trabajo, solventarnos económicamente nosotras WhatsApp Image 2019-02-28 at 2.45.28 PMmismas como mujeres, porque antes dependíamos mucho del marido. Aquí en la puna no hay mucho trabajo más que si nosotras sabemos aprovechar nuestros recursos naturales. De hecho, que si, vamos a salir adelante. Y seguramente también no es solamente eso, si no también es la producción, la capacitación y la formación, porque nosotras día a día nos vamos formando, en cuestiones de género, comercialización, en grupo, cooperativismo, en todo eso. Creo que esto nos hace crecer como mujeres y como personas en todo sentido. Yo estoy orgullosa de mi trabajo porque pude realizar este sueño, vivir del emprendimiento que hemos hecho las mujeres.

O: Cuál es la misión de la mujer en los tiempos que vienen?

WhatsApp Image 2019-02-28 at 2.45.05 PMEG: En los tiempos que vienen, y en todos los tiempos: creo que la mujer tiene que darse
un rol importante en las organizaciones, políticamente, salir adelante, creo que ese es el rol de la mujer. Aquí en la Puna la mujer siempre ha estado muy avasallada, en esta región en donde yo vivo, nos dicen “la mujer no puede, la mujer en su casa, la mujer es esto, la mujer aquello”. Entonces decirnos -” vos tenés que salir adelante”.

Para el futuro que viene creo que las mujeres nos tenemos que preparar para salir adelante, más en esta situación económica que estamos atravesando, para ayudar también al hombre, porque si no es difícil.  Y más alla del hombre, nosotras mismas como mujeres sentirnos orgullosas, sentirnos capaces, sentirnos con fuerzas de ocupar lugares, de ocupar espacios en el ámbito político, en el ámbito institucional, en el ámbito organizacional. También ser ejemplo de las mujeres que vienen por atrás nuestro.

O: Tenés un consejo o un aliento a compartir con otras mujeres?WhatsApp Image 2019-02-28 at 2.45.27 PM

EG: Las mujeres debemos sentirnos orgullosas, sentirnos capaces, sentirnos con fuerzas de ocupar lugares en el ámbito político, institucional, organizacional. Ser un ejemplo para las mujeres que vienen detrás.

Gracias Eugenia, nos quedamos con ganas de seguir escuchándote. Un gusto conocerte y trabajar con vos.

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Mujeres que empoderan: Verónica Torassa

Verónica es la fundadora de la ONG Azul Solidario, una de las mujeres con las que trabajamos en Obra y que en el Mes de la Mujer, queremos presentarte.

Dentro de esta acción que denominamos Mujeres que Empoderan, conocé a mujeres que desde la pampa a la puna -y de forma muchas veces anónima- suman esfuerzos para ayudar a su comunidad en temas clave.

Durante años recorriendo su territorio descubrió que los alumnos de las escuelas rurales estaban en desventaja educativa en relación a sus pares de la ciudad. “Al estar en escuelitas de muy baja matrícula, no tenían plástica, ni inglés, ni computación”. Verónica armó entonces un plan para revertir esta situación y junto con el Municipio, instituciones de Azul y empresas privadas, consiguió reunir a estos chicos una vez por semana en distintos parajes rurales para que reciban clases de materias especiales. Esa iniciativa, a su vez, generó otra: “Como las distancias son enormes, cuando las mujeres llevaban a los chicos a la escuela los esperaban hasta que terminaban las clases. Me pareció que era una lástima perder ese tiempo y organicé una capacitación en hilado artesanal”. Hoy estas “verdaderas heroínas”, como las describe, conformaron la marca Hilados del Azul, y son las tejedoras de nuestra MANTA BUENOS AIRES.

O: Qué cambios crees que hiciste en las vidas de otras mujeres?

VT: La mujer de campo vive con su familia y está siempre dispuesta a ayudar en algunas tareas, desde colaborar en una cesárea de urgencia hasta las tareas con ovejas, y por supuesto llevar a sus hijos a la escuela todos los días. A ver a las mujeres en este ámbito, me llevo a pensar en darle la posibilidad de aprender a hilar con recursos accesibles como es la lana de oveja, y que les permitiera generar ingresos propios. En esta actividad fueron descubriendo sus capacidades y fortaleciendo sus roles de esposas, madres y mujeres más independientes y con ganas de seguir creciendo.

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O: De qué estás orgullosa en tu trabajo?

VT: Estoy orgullosa de haber logrado organizar un equipo de mujeres de campo que tuvieran oportunidad de salir de su aislamiento y disfrutar momentos, organizar actividades juntas, articulando también como mujeres de la ciudad. Haber contado con la entrega en este oficio de Marisa Martins fue la clave del éxito de lo que hoy es el proyecto Hilados del Azul.

O: Cuál es la misión de la mujer en los tiempos que vienen? 

VT: Creo que sería bueno se hiciera foco en promover su protagonismo en su entorno familiar y en su propia comunidad, fortaleciendo nuestra ternura natural por los niños, nuestra mayor tolerancia al dolor, y nuestra capacidad natural a rebotar frente a las adversidades. En general, a las mujeres nos gusta vivir en paz.

O: Tenés un consejo o un aliento a compartir con otras mujeres?

VT: Mi consejo como mujer septuagenaria: apostar a nuestro conocimiento como promotoras del desarrollo personal y de nuestras comunidades en condiciones de armonía y con respeto por quienes puedan pensar diferente.

Mujeres que Empoderan: Marisa Martins

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O. ¿Cómo comienza tu trabajo enseñando hilado y tejido a las mujeres rurales de Azul?

M. Las mamás de los alumnos de las escuelas rurales, comenzaron a llevar a sus hijos a otras escuelitas cercanas para que les impartan materias especiales como inglés, educación física, informática, plástica o música.

En estos tiempos disponibles, mientras esperaban a sus hijos, aprendieron a hilar la lana de oveja, luego a teñirla con tintes naturales y finalmente tejerlas en el telar.

Esto en ellas produjo un cambio, mientras aprendían técnicas de hilado y tejidomarisa hilo tradicionales, de nuestra región, que se estaban perdiendo; estas tardes compartidas, comenzaron a ser un lugar de interacción social, se sumaron a estas mamás, abuelas y otras mujeres rurales, surgiendo vínculos de amistad y cooperación entre ellas.

Junto con otros grupos de otras escuelas rurales y mediante la coordinación de Verónica Torassa, formaron Hilados del Azul. Comenzaron a obtener un ingreso económico, contribuyendo a la mejoría del bienestar familiar.

¿De qué estás orgullosa en tu trabajo?

Es un orgullo poder transmitir mis conocimientos, perpetuar las tradiciones y técnicas de nuestras raíces. Participar en mejorar la calidad de vida de muchas mujeres, enseñándoles, ayudándoles a organizarse, a trabajar en grupo.

¿Cuál es la misión de la mujer en los tiempos que vienen? 

La mujer, en los tiempos que vienen tiene una gran misión, fundamental, afianzar la familia, profundizar en la educación a sus hijos, alentarlos en el deporte, respeto al prójimo y a la naturaleza en el medio en el cual viven.

O: Tenés un consejo o un aliento a compartir con otras mujeres?

Un consejo… trabajando en equipo, se pueden lograr objetivos que individualmente son dificultosos, continuar perfeccionándose y profundizando sus conocimientos mancomunadamente, en la actividad que desarrollen.

El camino es difícil… pero se logra.

Desde las reuniones de trueque a un cortometraje propio, en Tucumán.

Ruta del Tejido

Por ahí poniéndonos metas grandes es difícil pensar lograrlas, pero también aprendimos que si uno logra sostenerse en el tiempo, logra concretarlas. 

Cuando comenzamos a soñar Obra, allá en el 2012, uno de los primeros grupos que conocimos fue éste. Transitando la Ruta del Artesano, un proyecto turístico de la provincia que reúne a 21 talleres artesanales de diferentes especialidades – que es súper interesante de visitar- paramos a conocer un gran taller por cuyos ventanales vimos muchos colores, pompones y bordados en todo tipo de textiles, y nos enamoramos. Pero más aún nos cautivaron cuando conocimos a sus creadoras, y mate de por medio, nos contaron de su proyecto, hoy un emprendimiento consolidado.

Varios años después, seguimos apoyando su trabajo y armando pequeñas colecciones junto a ellas y ellos. Acá te lxs presentamos, de la mano de Fiorina Gatti, una de las fundadoras:

O: ¿Cómo nace Ruta del Tejido?

FG: La ruta del Tejido nace originalmente en las reuniones de los clubes del trueque que comienzan a armarse en Tafi del Valle, en la crisis del 2001. Nos encontramos varias artesanas sintiendo que si no nos organizábamos no íbamos a tener alternativas para desarrollar nuestro oficio. A partir de allí comenzamos a buscar ayuda. Surge una organización, la Asociación Civil El Ceibal, que comienza a pensar con nosotros cuales eran los problemas comunes que teníamos y apoyarnos en reuniones y actividades diversas pensando la organización de base que nos podía aglutinar como artesanas interesadas en el tejido en telar.

En 2004 logramos abrir el local propio, comercializando en conjunto nuestros tejidos y trabajando en conjunto  las problemáticas y cada uno de los temas que surgían como necesidad.

O: ¿Cuantas personas la conforman y en qué oficios?

FG: Hoy somos 40 artesanas y artesanos, desarrollando distintas técnicas textiles: trabajamos la madera, metales, pero siempre sobre todo el tejido en telar. Dentro de nuestra organización hay productores de herramientas textiles, hilanderas, tejedoras. Trabajamos también accesorios y otros productos relacionados siempre al mundo textil.

O: ¿Cómo fueron creciendo estos años?

FG: Nuestros ingresos han mejorado paulatinamente con los años, en la medida en que hemos logrado elaborar una estrategia de diseño, producción y comercialización.  Todas y todos somos capaces de producir los mismos productos, que además son enriquecidos con los saberes y técnicas de cada una y cada uno.

Cada vez tenemos mejor acceso a mayor cantidad de clientes. Gracias a nuestra organización podemos hacer volúmenes de producción que un artesano solo no es capaz de hacer.

Hemos diseñado diferentes formas de administración para nuestro trabajo, habiendo responsables de cada área pero también rotando entre las diferentes tareas: atención al público, producción, manejo del dinero, compras de materias primas, envío de presupuestos y liquidaciones, por ejemplo.

O: ¿Cómo es un día en sus vidas?

FG: Un día puede variar según el clima y demás.  Pero en general comenzamos bien temprano, y tejemos, hilamos y ordenamos. Hacemos las cosas de nuestras casas y también hay algunas compañeras que hacen otras actividades: hay una enfermera, otra que es maestra, otra que además colabora con una familia cuidando adultos mayores.

Mientras teñimos lana, es posible que estemos tensando las urdimbres para los telares, o recortando pompones, eso lo hacemos muchas horas del día (risas).

O: ¿Podrías contarnos cuáles son los logros y desafíos cumplidos que más valoran en todo este tiempo de trabajo?

FG: Una de las metas que nos pusimos en su momento, antes del 2004, fue pensar en un emprendimiento, un lugar, una contención laboral para nuestros hijos. Todas en ese momento teníamos hijos bebes y chiquitos y parecía un sueño imposible. Hoy dos de mis hijos están asociados a la cooperativa, uno con 21 y otro con 18, y es alucinante para mí personalmente sentir que ese sueño que parecía tan complicado de lograr, haya sido concretado.

La cantidad de temas que hemos ido resolviendo a lo largo del desarrollo de este emprendimiento, fue enorme. Fuimos haciendo cosas que hoy a la distancia me parecen loquísimas. En algún punto hasta pensamos en armar una película, y logramos hacer un cortometraje todo animado en lana, que se va a estrenar a principios del año que viene, por ejemplo.

Participamos en un montón de exposiciones y de procesos de aprendizaje y enseñanza en toda la provincia y distintos lugares del país. Pensamos que por ahí poniéndonos metas grandes es difícil creer lograrlas, pero también aprendimos que si uno logra sostenerse en el tiempo, logra también concretar metas muy grandes.

Somos personas felices trabajando en lo que queremos y participando mucho de nuestra vida familiar, estamos en nuestras casas y estamos en las reuniones que nos permiten reflexionar sobre los problemas y desafíos que tenemos hacia delante.

¡Gracias Fiorina por tu relato! Estamos felices de apoyar este emprendimiento y conocer personas que a través de su trabajo y perseverancia, logran cumplir sus sueños. Gracias por la inspiración.

Si querés conocer y comprar Obras realizadas por ellas, clickeá aquí:  www.obra.com.ar/productos/

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Links útiles:

 

Sinergia de Mujeres

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Hace unos días entregamos estas bellas mantas de lana para la Subsecretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires, tejidas por mujeres de parajes rurales de Azul, quienes aprendieron y gestaron su emprendimiento productivo mientras esperaban a sus niños en las escuelas rurales, tan alejadas de sus casas que debían esperar allí hasta que sus hijos terminen sus actividades, cada 15 días.

Junto al apoyo de la Asociación Civil Azul Solidario, este trabajo fue el resultado de una verdadera sinergia entre los sectores público, privado y el llamado tercer sector, en apoyo a la mejora de la calidad de vida y desarrollo integral en los parajes rurales de Azul.  Acá te contamos más!

Allá por el 2013, en nuestros comienzos, nos juntamos con Verónica Torassa, directora de la Asociación Civil Azul Solidaria, interesadas en trabajar con Hilados del Azul, proyecto que habían impulsado desde esa ong. El encuentro fue inspirador y energizante, Verónica es una incansable trabajadora por la mejora de la calidad de vida en el ámbito rural.  El tiempo pasó  pero la huella de aquel encuentro quedó bien marcada.

Hace poco, cuando nos tocó realizar una propuesta de regalos institucionales, a pedido de la Sra. Subsecretaria de Turismo de la Provincia, Martina Pikielny, de inmediato pensamos en Verónica y el grupo de tejedoras de Azul.

Trabajando dentro del programa “Mejoraremos juntos la calidad de nuestra educación rural”, Verónica había visto que cada 15 días las madres llevaban a sus hijos a la escuela y esperaban allí a que sus niños terminen de cursar, sin demasiadas ocupaciones. Inquieta, les preguntó si les gustaría hacer algo más en ese tiempo. Esa fue la semilla que germinó en el emprendimiento de hilado y tejido artesanal.

Desde 2007, éstas 30 mamás que viven en el campo en Azul, provincia de Buenos Aires, aprenden a hilar y a trabajar con telares en talleres dictados en las mismas escuelas donde asisten sus hijos.  Hoy su emprendimiento Hilados del Azul es su trabajo y una oportunidad de ingresos, pero también un lugar de encuentro, sociabilización y exploración de la identidad femenina.

La mayoría de las mujeres que viven en zonas rurales acompaña a su esposo (peón o puestero de estancia) en el campo, cuida a los chicos, los lleva a la escuela y se encarga de las tareas domésticas. En ese marco, este trabajo se erige como una interesante salida laboral.

“Lo más importante es que soy una mamá que vive en el campo y tengo mi proyecto. Es un ingreso para mi familia y un crecimiento personal” dice Lorena, del Paraje Shaw.

Agradecemos a la Subsecretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires por confiar en Obra|Hecho a Mano, y a Verónica, Marisa y todo el grupo de tejedoras de Hilados del Azul.

Esperamos que este trabajo contribuya a visibilizar y fortalecer el trabajo de estas talentosas mujeres y madres que trabajan a diario con la idea de un futuro mejor y posible en sus pueblos rurales. ¡Que así sea!

 

Ser tejedora de oficio en medio de la gran ciudad. Y no morir en el intento.

Paula, artesana porteña

Paula teje hace más de 20 años. Es una telera porteña que en medio de la velocidad y exigencias de la ciudad de Buenos Aires, defiende un modo de vida más lento, atendiendo a los ritmos de su cuerpo y las motivaciones de su espíritu.

Con su sonrisa amplia y su andar tranquilo, con la seguridad que los años de experiencia –con sus tropiezos, caídas y aprendizajes- le ayudaron a consolidar, nos presentó su trabajo. Desde ese momento el vínculo se fue forjando, siempre en la transparencia y en la aceptación de nuestras formas de ser y de trabajar.

Con Paula fuimos transitando un camino de colaboración, conociéndonos desde el vínculo laboral a uno más personal, porque inevitablemente el trabajo nos lleva a conocer nuestras historias, valores y formas de ser.

Estamos muy contentas y agradecidas de contar con ella como colaboradora de Obra, como tejedora y tallerista. En ocasión de los talleres de telar que estamos organizando junto a ella, hicimos una mini entrevista para conocer mejor como vive el tejido. Esperamos la disfruten!

Mini BIO:

  • Oficio: artesana textil
  • Edad: 53 años
  • Signo del zodíaco: Libra
  • Lugar de origen: Ciudad de Buenos Aires

O- Contanos un poco de tu backround, como llegaste al telar?

P-Comencé con una madera y clavitos en los extremos y tejía pulseras. Tenía 18. Luego compré un telar en “Artesana” y empecé, lo hice mi oficio. Desde ese momento, nunca paré. Hoy tejo con un telar María que es muy simple y permite hacer muchísimas cosas, es la base para luego crear y hacer distintas técnicas y productos.

O- Qué sentís o qué te pasa cuando tejes?

P-Cuando tejo se ve mi estado de ánimo, es muy agradable ver como una pieza refleja tu forma de estar, algo de tu forma de ser. Voy inventando texturas, productos.

O- Cómo es ser una tejedora de oficio en medio la gran ciudad? 

P- Creo que con tantos años, fui haciendo mis clientes y equilibrando mis ingresos y tiempo de trabajo. No fue fácil, pero se puede. Soy mandada, allí donde quiero trabajar o donde me gustaría que mis tejidos estén a la venta, allí voy. Y así, a la vieja usanza, mandándome como quien dice, así logré tener clientes desde Puerto Madero hasta El Tigre, en Bariloche, en hoteles de lujo o grandes marcas de indumentaria.

Pequeño ping-pong de tejido:

  • Tu técnica y paleta de colores favorita: Todos los colores me gustan. Soy más de los colores vibrantes. Pero todos los colores me gustan. Las técnicas que más me gustan son aquellas que me permiten transformar las texturas originales e inventar nuevas.
  • El tejido/trabajo que más te gustó hacer: Inventé una técnica de calado con lanas puras y tanza que funciona como esqueleto de la tela, me encantó descubrirlo y hacerlo. También me gustan las técnicas que implican transformar los materiales. La tecnica fellini me encanta, que es superponer trocitos de lana apelmazada tejidos en la tela.Y la técnica del hilo transformado con el agua y secado al sol también.
  • Tejer es para vos.. El tejer para mi es tranquilidad. Es un trabajo que me permite vivir y manejar mis tiempos. Pero sobre todo, es tranquilidad, calma.